Hotel Residence Due Mari 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Desayuno
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Aire acondicionado
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Mascotas
Ubicación
A tan solo 6 minutos a pie del Hotel Residence Due Mari Marcellinara, de 3 estrellas, los huéspedes pueden llegar rápidamente a la Chiesa della Beata Vergine delle Grazie. Con una ubicación a pocas cuadras de il Museo del Costume Calabrese, el hotel cuenta con 12 habitaciones, además de un salón compartido y un restaurante.
El Santuario Maria Ss. Di Porto se localiza a 6 km, mientras que il Palazzo Alemanni se localiza a 400 metros de este hotel. Los huéspedes pueden visitar lugares de culto como la Chiesa di Maria Santissima dell'Assunta, situada a una distancia de 2 km del Residence Due Mari.
Las habitaciones aptas para alérgicos están completas con ventanas insonorizadas, así como con instalaciones modernas como Wi-Fi gratis y una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Estas habitaciones climatizadas también incluyen bidé, un inodoro separado y ducha.
El bar de terraza te ofrece un lugar donde relajarte. Los huéspedes pueden comer en el restaurante Due Mari a unos minutos a pie del hotel Residence Due Mari Marcellinara.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de alojarme en el Hotel Residence Due Mari, un oasis enclavado en la magnífica Costa degli Dei, entre Tropea y Capo Vaticano. Desde el primer momento, el caluroso recibimiento de su propietario, el Sr. Tonino, hizo que me sintiera como en casa, deleitándonos con un encantador tour de la localidad en su carromato. La cena en el restaurante del hotel fue una experiencia memorable; disfruté de un pappardelle con salsa de jabalí que reflejó la riqueza de la cocina calabresa, todo acompañado de unas vistas que simplemente robaban el aliento. Por la mañana, el desayuno fue igualmente excepcional: pedí una opción salada y, sin dudarlo, me la ofrecieron con la amabilidad que caracteriza al personal. La atención no terminó al pagar, ya que el Sr. Tonino nos obsequió con un capuchino y una selección de frutas frescas, un gesto que habla del enfoque del hotel hacia la hospitalidad. Sin duda, recomiendo este lugar a aquellos que buscan no solo un alojamiento, sino una experiencia culinaria auténtica y enriquecedora.